El oficio
se aprende
cortando.
De cortar a mis colegas con 13 años a compartir lo que sé en el aula. Soy Alberto, y la barbería es lo que hago cada día.
Quiero aprender barberíaVer mis trabajos
Alberto · Barbero y formadorUna máquina.
Un colega.
Y el gusanillo.
La primera vez fue en casa de un amigo. Tenía 13 años y pensé que pasando la máquina en diagonal saldría un degradado. Así, sin más.
Me fui comprando máquinas, empecé a cortarme a mí mismo y después a mis colegas. Cada corte me daba más ganas de seguir. A los 15 ya trabajaba en una barbería.
Hoy tengo 20 años, soy encargado en la barbería donde trabajo y doy formación junto a Hugo, mi compañero y amigo.
«Creo que la dedicación que le echo a cada cliente es lo que hace que vuelva conmigo».
Aprender la técnica.
Entender el oficio.
Imparto junto a Hugo el apartado de barbería de una academia independiente. Un curso de nueve meses que abarca el corte y la gestión del negocio.

01 El degradado
Aprender cómo se construye un degradado y entender el trabajo que hay detrás de un acabado pulido.
02 El corte y sus estructuras
Trabajar la forma del corte y conocer la técnica que utilizamos en barbería. Las estructuras complejas son una de mis especialidades.
03 El trabajo en barbería
El oficio también pasa por escuchar al cliente, interesarse por su imagen y dedicar atención a cada servicio.
04 La gestión del negocio
La formación incluye cómo gestionar una empresa de barbería, tanto si trabajas en una como si tienes la tuya.
Consulta los horarios, el programa completo, las condiciones y las próximas opciones de incorporación.
El detalle
marca el corte.
Fades pulidos, estructuras con personalidad y trabajos de color. Estos son algunos de los cortes que he realizado.
Detrás del corte
hay una persona.
La calidad importa. También que quien se sienta en la silla se sienta escuchado. Me interesa su imagen, pero también cómo está y qué busca.
Esa cercanía y esa dedicación forman parte de mi trabajo, tanto en la barbería como cuando comparto mi experiencia en clase.

Yo también empecé sin saber por dónde pasar la máquina.
Mi primer corte fue a un colega, con 13 años y más ganas que técnica. Después vinieron las máquinas, la práctica y el trabajo en barbería. Hoy comparto en clase lo que he ido aprendiendo.
Si te llama este oficio, no necesitas llegar sabiéndolo todo. Aprender supone practicar, preguntar y entender qué haces y por qué lo haces. Yo conozco esa ilusión de empezar, porque también estuve ahí.
Lo que empezó con un colega y una máquina acabó convirtiéndose en mi oficio. ¿Qué te gustaría aprender a ti?
¿Te ves al otro
lado de la silla?
Si quieres aprender barbería, escríbeme. Te cuento cómo es la formación y te ayudo a aclarar tus dudas.
Alberto · Formación de barbería en Salamanca